lunes 29 de diciembre de 2008

She's Lost Control

miércoles 17 de diciembre de 2008

¡Que vivan los Nerds!














Un blog que recomiendo es el de Agustín Fernandez Mallo, quien en estos días publicó algo curiosísimo: aquí les dejo el link. Y esta es la fuente original.

[Una hidra de 5 cabezas] ó [2666 de Roberto Bolaño]


A primera vista me parecieron unos bastones y me reí,
pues comprendí que lo que Arturo quería que yo viera era eso,
una payasada, una payasada con un aire extraño,
pero definitivamente una payasada.
Pero luego una duda se abrió paso en mi cabeza.
¿Y si no fueran bastones? ¿Y si fueran espadas? (pp. 469).


Lo voy a desafiar a duelo, dijo Arturo finalmente.
¿Quieres ser mi padrino? Eso fue lo que dijo. (pp. 475).

Roberto Bolaño, Los detectives salvajes



Una última observación, que acaso no esté de más añadir,
Entre las anotaciones de Bolaño relativas a 2666 se lee,
en un apunte aislado:
“El narrador de 2666 es Arturo Belano”.
Y en otro lugar añade, con la indicación “para el final de 2666”:
“Y eso es todo, amigos. Todo lo he hecho, todo lo he vivido.
Si tuviera fuerzas, me pondría a llorar. Se despide de ustedes,
Arturo Belano.”

Ignacio Echevarría, Nota a la primera edición de 2666



En Los detectives salvajes, se cuenta la historia del duelo entre el crítico literario Iñaki Echevarne y el escritor Arturo Belano. Debido a la sospecha de que Echevarne va a destrozar la obra de Belano en un artículo, éste último lo reta a un duelo con espadas a la orilla de la playa. El combate nunca acaba: concluye la novela, se publican otras, muere el autor, pero la pelea sigue, trasciende la misma obra donde se inició. Y es que más que una lucha contra la crítica, es un duelo a muerte con la propia obra, es la pelea interminable de Bolaño con la literatura. Pelea que tiene su auge en la novela 2666.

La longitud del libro podría verse como un problema. Para mí fue intimidante leerlo. En principio por las casi 1200 páginas, pero aún más al darme cuenta de que no eran 1200: eran 12.000, luego 120.000 y ya era muy tarde cuando supe que la novela no iba a terminar nunca, como el combate. Y es que cada una de las cinco partes te va llevando hacia territorios nuevos, y mostrando posibilidades que debes explorar por ti mismo.

Mi lectura en retrospectiva ve al libro como un monstruo de cinco cabezas y al autor como quién debe luchar contra él, luchar contra la literatura conociendo de antemano su derrota*. A medida que Bolaño corta cada cabeza, surgen dos más, de manera que siempre queda algo abierto, por resolver; un reto para el lector, incluso mayor que la novela en sí misma.

Julio Cortázar decía que el cuento debe verse como un universo, como una esfera, y que nada debería trascender ese universo, todo el cuento debería enmarcarse dentro de él. Bolaño, aunque no parezca, piensa lo mismo y lo traslada a su novela. Lo que ocurre es que dentro de esa esfera estamos todos: personajes y lectores, y no importa si nos salimos de ella, porque cómo con la hidra, si rompemos la esfera se crean dos más y cual muñecas rusas existe un universo dentro de otro. Es inevitable sentir esto tras leer 2666. En dicho universo están los críticos buscando incansablemente a un escritor que no existe, que desapareció; también Amalfitano esperando que los libros aprendan algo de la vida real; Oscar Fate entrando a la celda de un monstruo; cientos de mujeres esfumándose en los desiertos de Sonora; un Alemán en un avión hacia México, y Roberto Bolaño luchando contra la Hidra en una playa española. Todos derrotados, sin respuestas.

Como en la vida, nunca entendemos todo, nunca hay finales verdaderos, terminas la novela y es peor, porque tu padrino en el combate se va y quedas tú, luchando con el libro que está más fuerte que nunca, cortando cabezas y tratando de no perder la tuya.


*: "La literatura se parece mucho a las peleas de los samurái, pero un samurái no pelea contra otro samurái: pelea contra un monstruo. Generalmente sabe, además que va a ser derrotado. Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura." Entrevista a Roberto Bolaño.

lunes 20 de octubre de 2008

Nicanor

http://www.nicanorparra.uchile.cl/

miércoles 3 de septiembre de 2008

No one belongs here more than you.

Así se llama esta maravilla que salió a la venta hace poco en el imperio (USA). Quienes viajen para allá o tengan conocidos que vayan, comprenlo, se van a divertir. Este es el debut literario de Miranda July, quien previamente había publicado algunos de los cuentos en revistas como The New Yorker y The Paris Review, además, la autora es cineasta y artista escénica (es decir, performing artist, discupen la mala traducción), su película Me and you and everyone we know fue premiada en el festival de Sundance y en Cannes.

En cuanto a los cuentos, la mayoría me dejó sin palabras, muy bien escritos, quizá demasiado. Son de esos relatos donde al terminar de leerlos te desmoralizas y te cuestionas si algún día serás un escritor de verdad, si podrás contar una historia con tal originalidad y soltura. La manera de narrar de July es bastate agridulce, con un balance entre lo sutil y lo impactante, pero sobretodo inesperada, eso es lo mejor. Por algunos momentos me recordó a Carver, pero muy de lejos, la verdad, la voz de July es sumamente original y refrescante si me perdonan el cliché. Así que si alguien lee este blog (poco probable) y además consiguió el libro (menos probabe aún), me gustaría saber que piensa.

Ah, esta es la página web del libro: http://noonebelongsheremorethanyou.com/

domingo 13 de julio de 2008

Nocturno Hindú


Por favor, vayan a leer esto ya.

Los detectives en el cine



Así es, la novela de Bolaño será llevada al cine por el director mexicano (desconocido por mí) Carlos Sama. En estos momentos se encuentra en preproducción y al parecer hay posibilidades de que Gael García Bernal represente a Arturo Belano.
Confieso que esto me da un poco de miedo, pero bueno, aunque la película sea mala siempre nos quedará la novela.
Pueden leer más aquí.

lunes 9 de junio de 2008

Entrevista a Piglia


Hace poco tuve la oportunidad de ir a Argentina, que es un paraíso de literatura y de libros. El hermano de mi novia nos había recomendado que en la librería El Ateneo (la segunda más hermosa del mundo -leí por ahí), buscáramos a uno de los empleados que él había conocido en una visita anterior. Cuando lo encontramos accidentalmente, empezamos a hablar con él, le recomendamos algún libro y el nos recomendó muchos más (de los que mi novia compró "Alumbramiento" de Andrés Neuman, y yo me llevé "Retorno 205" de Guillermo Arriaga). En medio de la conversación, le pregunto qué tal le parecía Piglia, y colocando una expresión de odio y certeza, o de odio en la certeza, nos dijo: "Es mi archienemigo". Seguido a esto, empezó a contarnos la situación del premio planeta del año 97, donde según el empleado, había una trampa montada para que éste lo ganase. A pesar de lo decepcionado que estaba luego de esa historia (el tipo me cayó bien, por lo tanto me identifiqué con su versión del asunto), igual me compré "respiración artificial" y "plata quemada". Hoy, casi un año más tarde, debo decir que ambas novelas son una maravilla, y que Piglia, tanto en la pequeña muestra de su obra que he leído, como en sus entrevistas, posee una lucidez impresionante.

A propósito de esto, resalto la entrevista que le realizaron el año pasado acá en Venezuela, y que apareció hace poco en relectura.org

viernes 6 de junio de 2008

Eugenio Montejo (1938-2008)

no la pude ver –me dijo.
a la flor –me dijo.
abrí la reja y salí
no suelo caminar por las aceras

domingo 18 de mayo de 2008

Puro Lomito


Lolita, light of my life, fire of my loins. My sin, my soul. Lo-lee-ta: the tip of the tongue taking a trip of three steps down the palate to tap, at three, on the teeth. Lo. Lee. Ta.

She was Lo, plain Lo, in the morning, standing four feet ten in one sock. She was Lola in slacks. She was Dolly at school. She was Dolores on the dotted line. But in my arms she was always Lolita.



Primeras lineas de "Lolita" de Vladimir Nabokov

domingo 4 de mayo de 2008

Otro abril rojo

Este fue en Perú. Me refiero a la novela de Santiago Roncagliolo, ganadora del premio alfaguara en el 2006. La vi en el salon del libro (en la universidad metropolitana) por 20 Bs.F. y no la pelé.
Había leído algo sobre ella en el moleskine literario, y además, la portada siempre había llamado mi atención.
Me pareció un libro sin muchas pretensiones, pero que por esa misma sencillez y lo interesante de la trama, te atrapa hasta el punto que no puedes dejar de leerlo. Trata sobre una serie de crímenes ocurridos en una provincia de Perú durante la semana santa, los cuales apuntan a un resurgimiento del grupo terrorista Sendero Luminoso. El encargado de investigar esos crímenes es el fiscal Félix Chacaltana, quien progresivamente va descubriendo cómo el tema del terrorismo, de la política y del día a día en un lugar olvidado y sin futuro, se mezclan hasta que es imposible diferenciar culpables e inocentes o justos e injustos.
La narración está muy bien llevada, y los elementos de novela policial están allí (aunque no siempre bien manejados), además del claro reflejo de las injusticias que son cometidas sistemáticamente por quienes tienen el poder en nuestros países. Todo esto, en mi opinión, hace de Abril Rojo una novela que sin duda vale la pena leer, a pesar de unos cuantos lugares comunes a lo largo del texto y de elementos que a mi juicio quedan sin resolverse satisfactoriamente.
En el futuro estaré más atento al trabajo de Roncagliolo (su novela "Pudor" tiene muy buenas críticas por ahi) y a los premios alfaguara, ya que las dos novelas ganadoras que he leído (Delirio, que es una maravilla, y ésta no me han decepcionado).

jueves 24 de enero de 2008

Cambios de nombre

A los amantes de las bellas letras
hago llegar mis mejores deseos
voy a cambiar de nombre a algunas cosas.

Mi posición es ésta:
el poeta no cumple su palabra
si no cambia los nombres de las cosas.

¿Con qué razón el sol
ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se le llame Micifuz
el de las botas de cuarenta leguas!

¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
que los zapatos han cambiado de nombre:
desde ahora se llaman ataúdes.

Bueno, la noche es larga
todo poeta que se estime a sí mismo
debe tener su propio diccionario
y antes que se me olvide
al propio dios hay que cambiarle nombre
que cada cual lo llame como quiera:
ése es un problema personal.

Nicanor Parra
de Versos de salón